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Paul wittgenstein, sobrino del mítico filósofo, un verdadero personaje de novela, es el hombre en torno el cual gira una buena parte de esta obra, que se erige, entre otras cosas, en un particular canto a la amistad, la de alguien que, al contrario que su tío Ludwing no llevó su filosofía al papel, sino que la reprimió y solamente exhibió ante el mundo su locura, superficie dislocada de una personalidad ingeniosa y díscola que solo los amigos, como Thomas Bernhard –así mismo poco dado a una cordialidad que tampoco los otros se merecieron- llegaron a conocer con hondura. Además, en sus páginas, se suceden imágenes diversas, triviales y profundas, de la vida del autor: la enfermedad, la muerte, los premios literarios, los cafés vieneses, recuerdos que nos evocan a veces tristeza y en otras ocasiones hilaridad (recomiendo en especial el capítulo referente a la concesión de un importante galardón concedido al autor, en el cual, además de tener que soportar una buena suma de dislates, la ministra de cultura del momento le llamó “perro” ante el público asistente).
Novela de un notable acento autobiográfico en sus páginas, Bernhard por primera vez en su larga y fecunda trayectoria literaria, habla de la amistad, de una manera sorprendente y rotunda, sobre una relación amical marcada dolorosamente por la decadencia y la vesania de un hombre a quien conoció durante una estancia en un sanatorio, servicios que desgraciadamente ambos visitaron con frecuencia, pero por dolencias muy distintas, físicas las unas, mentales las otras.
En suma, un libro importante, de quien como narrador, poeta y autor teatral es uno de los mayores escritores de nuestro tiempo.

Charles Baudelaire

Cuanto más el hombre cultiva
las artes,
menos jode.Entre el espíritu y la bestia
se produce un divorcio cada
vez más sensible.Sólo la bestia jode bien
y la fornicación es es lirismo
del pueblo.Joder es aspirar a entrar en
otro, y el artista jamás sale de sí.


"Como la mayoría de los autores fantásticos, Poe destaca en los incidentes y los amplios efectos narrativos, más que en retrato de los personajes. Su protagonista típico es generalmente un caballero intelectual, oscuro, bien parecido, orgulloso, melancólico, sumamente sensible, caprichoso, introspectivo, solitario y a veces ligeramente loco, de rancio abolengo y posición acomodada; suele ser profundo conocedor de un extraño saber, oscuramente deseoso de penetrar en los secretos prohibidos del universo. Salvo a su apellido altisonante, este personaje debe poco a la primitiva novela gótica, ya que no tiene nada del héroe soso ni del diabólico malvado de la aventura radcliffiana o ludovica. Indirectamente, empero, posee una especie de conexión genealógica, ya que sus cualidades sombrías, ambiciosas y antisociales recuerdan enormemente al típico héroe byroniano, quien a su vez es claro descendiente de los Manfredos, Montonis y Ambrosios góticos. Sus caracteres peculiares parecen derivarse de la psicología del propio Poe, quien desde luego poseía en gran medida la depresión, la sensibilidad y la loca aspiración, la soledad y la caprichosa extravagancia que él atribuye a sus altivas y solitarias víctimas del Destino".

H.P. Lovecraft (1.939), El Horror en la Literatura

MI CORAZON AL DESNUDO
1.884
LXXV

"Las naciones no tienen grandes hombres más que a pesar suyo" .


IVAN HUMANES BESPIN: "LA MEMORIA DEL LABERINTO"


"NO voy a comentar, claro está, los 19 cuentos que incluye esta excelente muestra del género breve, pero sí señalar la maestría de Humanes en esos "cuentos brevísimos" que se agrupan en la segunda parte del libro y, a destacar, en la primera "La memoria del Laberinto", que da título a un libro que, al margen de haber quedado finalista, con mención especial del premio de cuentos que lleva el nombre de mi padre, está llamado -tiene 28 años- a regalarnos historias sorprendentes hasta el fin de su edad. Estamos ante un escritor "de raza" con una personalidad ya sólida -reconocida en numerosos certámenes- y una originalidad de la que tan falta está nuestra narrativa.Así lo creo."

Víctor Pozanco.

Y yo también: un libro que, al ser presentado en el FNAC de Valencia, permitió que nos conociésemos: un excelente libro, pues, de un amigo además.

Egosum.

Edita BIBLIOTECA CyH, Barcelona.

Egosum: Visiones Marianas

Cuento perteneciente al libro EL DISFRAZ DE DIOS
(CUENTOS COMPLETOS, GV-RPI, Nº. 1181-05)


VISIONES MARIANAS


Kiki, quien en realidad se llamaba Pakito –con K, como se escribe ahora, igual que Karlos, Karina, kokakola o kojón-, a sus veinte añitos, había perdido el oremus. Dos años atrás era un muchacho jovial, buenorro y serio –aunque, la verdad sea dicha, poco inteligente y tontorrón-, pero la muerte de su madre le derrumbó, arrojándolo a la mala vida, adhiriéndole a la noche crápula y a la química dura. Con su padre siempre tuvo un trato superficial y distante, porque el hombre iba a la suya; se dedicaba en la perra vida a trabajar y poco más. En cambio, a su madre profesó un amor absoluto, por lo que su muerte se le llevó la más importante razón para vivir. El nunca fue capaz de hablar abiertamente de sus sentimientos y andaba taciturno, sumido en un silencio letal, mientras su progenitor seguía sin hablarle, vivía su vida, no se ocupaba de él, como tenía por costumbre. Nunca supo, como debe hacerlo un padre, de su hijo y el muchacho dejó de preocuparse por el viejo. Inmerso en este abismo de soledad y desafecto, Kiki comenzó a hollar el camino torcido donde se perderían muchos de su generación. Tomaba de todo, farlopa, éxtasis, caballo y, en el presente, para mantener su dependencia, traficaba, es decir era un camello.
Sus juergas comenzaban los jueves y terminaban los martes, dilapidando el tiempo, el dinero y la vida entre pubs y bares, distotecas, lugares de amanecida y aftherhours, siempre colocado, tratando de obtener una gratificación para su vida huera y adolorida. Había llegado a un punto en el que solamente buscaba colocarse, drogarse hasta la coronilla, para reírse un poco y pasar el tiempo y, aún así, se sentía infeliz y abandonado, ignorado por todos, especialmente por las chatis; incluso las más guarras, las que por una raya se lo hacían con casi cualquiera, pasaban de él. Le obviaban porque era feillo, bajito y gordinflón, con una calva incipiente que al año entrante le vencería de seguro la guerra a la rala pelambrera de su testa. Tampoco era simpático, ni tenía gracia.
Además, toda su nueva vida la vivía con un tono amargo y culpable porque él, junto a su madre, había sido un joven de fe, un católico practicante, más papista que el Papa, que iba a misa regularmente, catequista, masturbador angustiado, lamentoso y funesto, pero, en definitiva, un tipo serio y recatado, devoto y bueno. Pero ese dios del cual, a estas amarguras, no podía desprenderse completamente, le había abandonado, como su madre, cuya muerte no lograba superar. La verdad estribaba en que Kiki medía la fuerza de la fe por el grado de comodidad y ahora, que todo le iba mal, estaba convencido de que Dios le había olvidado y, peor aún, que tal vez no existiera.
Devoto de la Virgen de los Desamparados, impretaba a lo alto una ayuda que nunca recibía, y todavía rezaba en alguna ocasión, sintiéndose, cada vez menos, cobijado y protegido, por una fuerza inextricable y superior, de la cual su buena madre era un reflejo sublime y claro, en el presente, profundísimamente triste. Había aprendido, -y creía en ello con plena convicción- que la primera madre era Ella, la Altísima, cuya bondad y magnificencia se reflejaba en el amor desinteresado y puro de una buena madre y la suya, la terrenal, era tan buena como la mejor y tan pura como el agua clara; era su madre, su vida, todo. Aquello de Madre Amantísima, Torre eEúrnea de los Mayos preteridos aún ahora, cada vez menos la verdad sea dicha, le calaba hondo y amargo.
Ahora, sin embargo, Dios, la Virgen, su madre y su padre, todos, le habían abandonado: solamente le quedaba la noche, la marcha, el dolor y el caos, aunque, en el fondo, mantenía la esperanza de que se hiciese el milagro, que sucediese algo que le cambiase la vida.
Como cada viernes había ido a Blood, una discoteca de moda que estaba en las afueras de la ciudad, entre arrozales, como una gran cagada en un territorio yermo y triste. Pero, como los demás, durante las primeras horas, él pensaba que era la leche estar allí, bailando con aquella música estridente y loca, tomando copas y rayas, viviendo la movida, hablando con los colegas, tratando de comerse algo bueno que nunca caía, poniéndose de pastillas y coca hasta el culo. Antes había estado en El Cubata, un pub de la capital y se había fumado más de cinco petas, a los cuales había agregado unas cuantas cervezas y unas rayitas. Un amigo de francachelas, el Periko, le había traído con su coche, pero el tipo había desaparecido con una chica potente, cuya amiga al verle se perdió rauda entre la muchedumbre. Estaba claro, nunca ligaba, era un desastre; jamás nadie le comprendería, le querría, como su madre. De esta guisa, sumido entre lamentaciónes y cavilaciones tormentosas, Kiki comenzó a sentirse deprimido y angustiado, y supo que, como en ocasiones anteriores, la solución la tenía en el bolsillo y en la barra. Tomó varios pelotazos más y se metió en el magín cinco pastillas de aquellas, de las buenas, de colores diversos, a la espera de que el cóctel le levantase el ánimo. Poco a poco se fue sintiendo más relajado, mejor, incluso sumido en un estado de euforia creciente que agradeció como el agua el sediento.
Siguió tomando másy más, y cada vez experimentaba sensaciones más relajantes, euforizantes e incluso desconocidas... Sintió como un zumbido de insectos en el interior de su cabeza, justo antes de verla: una figura divinal nimbada en luz, una luminosidad suave y azúl. Se quedó petrificado, embelesado ante la visión de aquella joven etérea, celestial, tan blanca, tan esbelta, tan desnuda. Entonces pensó que el momento salvífico había llegado; se le nubló la vista, experimentó un fuerte mareo y, ante sus ojos, el mundo cesó. Nadie se fijo en él, en aquella figura patética, que babeaba entre espasmos en el suelo mohoso del recinto, a la cual más de uno pateó y que solamente un rato después alguien arrastraría hasta apoyarlo en la barra, donde cabeceaban varios peleles de su laya, abatidos por la química jodida y la noche marchosa; pero la que menos reparó en él fue aquella preciosa gogó morena, que bailaba lascivamente a pocos metros, en lo alto de una columna, al ritmo de la peor cacofonía y envuelta, de vez en vez, por una luz azul, la luz que un foco giratorio prodigaba.

Amores mesméricos- nuevo cuento


AMORES MESMÉRICOS


Uno...
Nuevamente estoy aquí, a su cuidado, en sus manos. Me sonrió, como cada semana; después me dijo que me tendiera, que cerrara los ojos. Enseguida oí el chasquido de su mechero al cerrase e inmediatamente después, su voz sabia y serena, creciendo, disminuyendo.
Dos...
Inerme, anhelante, me siento laxa, más y más profundamente relajada. Ah... se está bien aquí.
El exterior, ese mundo de gente anónima, de asuntos extraños, palidece, un eco robado al tiempo.
Al principio era solamente unas señas, en una tarjeta profesional; Doctor, etc. Un desconocido después, seguido de un creciente bienestar, la confianza, el interés, el deseo, la duda, la esperanza, y ahora todo.
Tres...
Su voz me tranquiliza y me debilita, me fascina. Algo en mí se desvanece; no es mi voluntad, la tengo en exceso. Algo crece a su vez con fuerza, desde mi vientre, eso que llevo en la sangre, áspero y suave a la vez.
Cuatro...
La semipenumbra me envuelve y me tranquiza, disimulando esa pátina de rubor inevitable. Siempre me altera un tanto al principio: ahora percibo el acalorado bombeo bajo el pecho, el ardor en la piel y esa humedad me trae el olor primitivo, borborigmo posible del deseo satisfecho, la rúbrica primera de mi feminidad.
Cinco...
Como cada vez, su mano cálida, lívida y fuerte se posa sobre mi frente. Una figura blanca, unos ojos azules. Su nombre, un nombre viril. Mítico, Víctor, con K, no de Ginebra.
Seis...
Lentamente, profundamente... Como siempre, él no lo sabe, tengo los ojos levemente entornados. Aunque tema dejarme ir, acabará sucediendo, pronto me tendrá en sus manos. Apenas le distingo cuando se aleja, una gestalt alba sobre un fondo denso, rojoáureo, de libros antiguos, los soberbios volúmenes médicos, el oro del espíritu, el fuego de su vida. Yo tengo una joya para él, roja y ardiente también. Oh... ven
Siete...
Relajada, muy relajada, profundamente relajada... Aquí, en el vasto diván me siento a su merced, inmóvil y silenciosa... Si él quisiera.
Ocho...
La paz, la curación, su voz. La adoro, le adoro. Los dos en el tálamo del amor. Mi rosa en la cama. Oh... sí, ven.
Nueve...
Ven... Ven.
Diez...
No quiero dormirme, aunque siempre me dejo llevar con deleite. El tiempo no existe, solo la ocasión y mi sueño.
El arrullo de su voz se acerca. Ahora, cerca, la fuente de su virilidad.
Después, nunca adivino cuánto tiempo ha pasado en realidad, me ordena volver, dejar esta lúbrica intimidad insatisfecha. Arriba, al pórtico de la vida común, nunca colmada.
Diez, nueve, ocho...
Abrir los ojos lentamente, los espejos de mi frustración. Esta cede después poco a poco, len-ta-men-te... Ya me siento bien. Cinco minutos más y esperaré con ansia una semana más. Su proximidad me da vida y me entristece. Una semana más para ir al fondo de mi sueño... Sé de su deseo, de su turbación, ese aire de contención que mal disimula cuando me habla, cuando me mira.
Adiós... Adiós...
El leve toque de su mano al despedirme, la promesa de su aliento. Me precede en el pasillo. Paredes forradas de libros, la piel de su casa, como la mía que guarda para él el alfabeto del amor.
La próxima vez quizás, si nos lo permitiéramos, si nos atreviésemos.

Salvador Alario Bataller

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E-mail:
alario7@msn.com

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OBRA PUBLICADA A)CIENTÍFICA: 8 libros de Psicoterapia y Sexología (editorial Promolibro, valencia). 36 artículos especializados en diversas revistas (redactor de Cuadernos de Medicina Psicosomática y Psiquiatría de Enlace, www.editorialmedica.com, y los artículos y otros textos se relacionan en la web). B)NARRATIVA: “La conciencia de la bestia”, edición privada, finalista (de los 15 finalistas) del Premio Planeta de Novela de 1997. “La ciudad desvanecida”, relato seleccionado por concurso de la revista Escribir y Publicar en su editorial Grafein Ediciones, Colección Escritura Creativa, integrante del volumen de cuentos ASI ESCRIBO MI CIUDAD (2001). “Descensus ad Inferos”, lo mismo que antes, pero este cuento pertenece al libro de cuentos “32 MANERAS DE ESCRIBIR UN VIAJE” , Grafein Ediciones (2002). “Maltidos. La Biblioteca olvidada”, Iván Humanes Bespín y Salvador Alario Bataller, Grafein Ediciones, Barcelona, (2.006). "101 coños, Ilustraciones y breves" (2008), Carlos Maza Serneguet, Salvador Alario Bataller e Iván Humanes Bespín. Ilustraciones de Vanesa Domingo Montón, Grafein Ediciones, Barcelona. "Antología Iberoamericana de MIcrorelatos" (2008),coautor, Ediciones Lord Byron, Madrid (en prensa) La acre lácrima (2006), novela, en http://www.lulu.com/alario7 Un estudio crítico del Necronomicón Apócrifo (2006), ensayo, en http://www.lulu.com/alario7 Las aventuras carpatianas del profesor Exhorbitus (2006), novela, autoedición, en http://www.lulu.com/alario7 Astrum Argentum . La vara del mago (biografía novelada de Aleister Crowley) (2006), novela, en www.lulu.com, en http://www.lulu.com/alario7 El murciélago monstruoso (2006), novela, en http://www.lulu.com/alario7 Nunca volví de cuba (2007), novela, en www.lulu.com, http://www.lulu.com/alario7 Cuentos en www.narrativas.com: Espejos (2007), Los pequeños (2007). La angustia última (2008). Lo que trajo la noche (2008). OBRA INÉDITA: Las nocturnidades de don Arturo del Grial, (2002), novela. Los ojos del moro (2003), novela. El doctor amor y las mujeres (2006), novela. La trama sináptica (2007), novela. Historias de amor, muerte y trascendencia (2007), novelas (dos novelas breves relacionadas). Los estados intestinales (2007), novela. Cuando cazaba pelos (2008), novela breve Cuentos completos (1999-2008) Blogs: http://clinica-psicomedica.iespana.es http://alario1.blogspot.com http://undostrescuentos.blogspot.com http://undostrescuentos2.blogspot.com http://elloboylaluna.blogspot.com http://lasnocturnidades.blogspot.com http://nohaymentesincerebro.blogspot.com
 

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